Los matinales y sus videntes: Es evidente que te quieren tener estúpidamente entretenido, tal como lo hicieron inventando apariciónes en 1983 de la virgen en Peñablanca


Martes, 12 de febrero 2019 🕛am

Por: chileokulto

Parece inquietante y a lo menos preocupante que los matinales en la televisión chilena se coloquen casi en cadena nacional para mostrar y tener en sus paneles a “videntes” que dan pistas, hablan con tal convicción, que más aportar generan una vergüenza. A muchas personas no les queda más remedio que quedarse en aquel canal porque no cuentan con otra forma de entretención; pero ¿qué pretende la televisión chilena?. Es muy clara la respuesta: ellos buscan entretención y morbo, porque muchas veces lo hemos repetido, “La televisión desde los inicios se hizo para entretener, jamás para informar”.

Les quiero recordar uno de los casos más emblemáticos de montajes para entretener a la ciudadanía, quizás no lo saben muchas personas de la nueva generación, pero en Chile ocurrió por allá en septiembre de 1983.

En una de esas protestas y cuando Pinochet sobrevolaba la capital de noche en un helicóptero que ardía por los cuatro costados con fogatas y caceroleos fue que decidió vengarse y ahí aparece Miguel Angel Poblete.

Miguel Ángel Poblete vivía en la marginalidad. Se drogaba constantemente con neoprén y pasta base en los cerros cercanos a Peñablanca. Ahí daba rienda suelta a su histrionismo y su incipiente homosexualidad.“el Miguel Ángel habla con la virgen”.

 Y mientras Chile se convulsionaba con las protestas a nivel nacional, la dictadura dio todo su apoyo al supuesto “vidente”. Le asignaron varios funcionarios del ministerio Secretaría General de Gobierno, cuyos ministros eran Alfonso Márquez de la Plata, Francisco Javier Cuadra y luego Orlando Poblete. El derrotado ex alcalde de Providencia Cristián Labbé terminó siendo vocero de la dictadura.

También hubo funcionarios del ministerio del Interior que proveyeron de recursos económicos. Ahí estuvieron Sergio Fernández, Enrique Montero, Sergio Onofre Jarpa, Ricardo García y nuevamente Sergio Fernández, después senador de la UDI.

Su primera aparición en el cerro Membrillar de Peñablanca como presunto vidente la realizó el 12 de junio de 1983. Guiado por sus amigos adictos a las drogas, subieron al cerro para poder consumir e intercambiar las sustancias ilícitas. Tras haber consumido muchas drogas y alcohol, el joven comenzó a entrar en un trance de proporciones que lo llevó a convulsionar, acto que observó una mujer que trabajaba como profesora en Quilpué y quien, más tarde, fuera la encargada de esparcir el mito del joven que hablaba con la virgen.

Luego de ese día, con un desplante de proporciones, Poblete reunió a un grupo de gente en Peñablanca y comenzó una escena de reiteradas visiones en donde, supuestamente, la virgen María se acercaba a él para hablarle, apareciendo desde el sol. Hasta esos cerros llegaron miles de fervorosos creyentes que creían ver junto a Miguel Ángel a la madre de Jesús. Por mirar al sol, muchos sufrieron quemaduras de retina.

Según datos de la iglesia, en las masivas “apariciones” de la virgen llegaron en total más de un millón y medio de chilenos, en sólo tres años. Las “visiones” se daban fundamentalmente dos o tres días antes de las protestas convocadas por Rodolfo Seguel y los dirigentes estudiantiles y sindicales.

Este fervor religioso era transmitido por Televisión Nacional en su noticiero 60 Minutos con gran despliegue. Las notas de la “aparición” de la virgen y las amenazas que hacía a los obispos por boca de Miguel Ángel duraban hasta 20 minutos. Era un verdadero show dentro del “noticiero” y los diarios se hacían eco de este gigantesco fervor mariano. Y todo era transmitido por la televisión y sólo la Iglesia Católica llamaba a la cautela.

Miguel Ángel “veía y hablaba con la virgen” y el paroxismo se desataba cuando sufría de estigmas: su frente sangraba. Lo que él ocultaba es que reventaba unos pequeños globos con tinta roja que escondía entre su pelo. La hostia que le aparecía en su boca repentinamente era nada más y nada menos que un pedazo de plástico que había recortado de una botella. Y muchas de sus supuestas conversaciones con la virgen no se entendían, porque tenía el plástico en el paladar.

Agentes de la CNI habían arrendado una parcela cercana al cerro, donde quemaban paja húmeda desde primera hora de la mañana cuando se iban a producir las “apariciones”. Usaban varios potentes ventiladores para impulsar la humareda; por eso los que llegaban a Peñablanca creían ver en el cielo figuras de la virgen. “Con fe, veían cualquier cosa”, recalca un sacerdote.

Para refrendar esos dibujos en el cielo se utilizaron tres aviones del Ejército, que salían del aeródromo El Belloto, ubicado al inicio de la calle Agua Santa en Viña del Mar. Desde ellos, lanzaban al vacío una mezcla de cloruro de plata que, con la ayuda del viento, llegaba sobre las cabezas de los miles de creyentes. Además, “quemaban” aceite en el aire, que les daba un tono oscuro a las nubes.

 La virgen y Pinochet

La iglesia Católica tenía claro que todo era un fraude y una estafa, pero Miguel Ángel Poblete seguía “hablando” con la virgen desde Peñablanca.

Decía que la madre de Jesús le había dicho que era un regalo de Dios tener a Pinochet como mandatario. “Agradezcamos a nuestros gobernantes”, arengaba en el Cerro Membrillar y la frase era replicada por los medios adeptos a la dictadura.

Al lugar llegaban personas de todas las regiones del país. Inválidos, ciegos, mutilados, enfermos terminales, niños con muletas…

Eran tan torpes las acciones que se organizaron, que la esposa del comandante en jefe de la Armada, Margarita Riofrío, invitó a una cena al obispo de Valparaíso, Francisco de Borja-Valenzuela, y le dijo que lo tenía que felicitar, “porque va a tener la aparición de la virgen en su diócesis”.

 En la zona de Las Condes, Vitacura, La Reina, Providencia, los municipios estaban en manos de alcaldes designados de la derecha se organizaban “tours” y contrataban buses para ir a Peñablanca y participar en el show.

La mayoría iban de buena fe. Desconocían el montaje. Las mujeres iban con mantillas, velos y pañoletas. Los hombres, con crucifijos.

Sin embargo, las protestas eran tan potentes y masivas que ni las “conmemoraciones ni las apariciones” de la virgen lograron contrarrestar el enojo ciudadano.

Ahora comprende de lo que hablo, por lo tanto a ellos no le importa educar o informar debidamente, a la ciudadanía hay que entregarle entretención o cahuín barato. Es como cuando antiguamente las vecinas o vecinos se ponían a barrer la calle o conversar y nacía una conversación de la nada y se entretenían, pero ahora la televisión hace lo suyo encerrándonos en las casas, manteniendo a la sociedad casi en forma ermitaña, alejadas de la realidad, porque también sus noticiarios son una entretención, incendios, robos, portonazos con cinematográficas persecuciones; pero lo importante jamás te lo dicen, salvo se masifique en las redes sociales, porque ahí no les queda más remedio, pero también te entregan la noticia a medias, que dejan más dudas que saber la verdad.

Es lo mismo, siempre los o las videntes dejan más dudas que entregar algo concreto, porque juegan a morbo sin entregar la solución, es preocupante que nos dejemos engañar tan burdamente y quedarnos quejándonos tal como lo hacemos ahora.

Apaga la tele y enciende tu mente.

Apaga la tele…… pero despierta porque algo traman, el show no es gratuito.


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